28/07/07

LOS TRIBUNALES.

Lema: primero lo primero.

Llegan noticias de que los tribunales han imputado al señor Villepin, hasta hace poco primer ministro francés, por su intervención en una trama contra Sarkozy en 2004, conocida como “el caso clearstream”. También Blair, por la venta de títulos nobiliarios. No llegan noticias de que haya ocurrido cosa parecida en Italia con el señor Berlusconi. Rusia no extradita a Inglaterra al señor Lugovoi por el asesinato en Londres del señor Litvinenko. El magistrado-juez número 6 de la Audiencia Nacional, D. Juan del Olmo Gálvez, ha dictado auto por el que se ordena seguir las diligencias previas contra D. Manuel Fontdevila Subirana y D. Guillermo Torres Meana, humoristas gráficos, autores materiales de la portada de la revista satírica “El Jueves” nº 1573, secuestrado, diligencias abiertas a denuncia del Fiscal, por presunto delito comprendido en el 491 del Código Penal, referido a sus Altezas Reales el Príncipe y la Princesa de Asturias, explicitando suficientemente los detalles en el propio auto, que lleva fecha de 27 de julio de 2007.

Los tribunales son el último recurso de los ciudadanos para defender sus derechos y libertades. La pérdida de confianza en la actuación judicial, cualquiera que sea la causa, es grave y preludia el fin del Estado y de la Ley. Según dice el párrafo 1. del artículo 3 del Código Civil la leyes hay que interpretarlas, entre otras cosas, “atendiendo a la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas”, y alguien lo decía para explicar su actitud hacia los terroristas, en virtud del proceso de paz.

Hace poco nos escalofriaba una sentencia de la que resulta que la policía puede detener, sin delinquir, a unos ciudadanos, pertenecientes a un partido de la oposición, aunque no hayan cometido delito.

El Presidente de Venezuela, señor Chávez, ha cerrado una cadena de televisión privada en este país hermano, por razones de sobra conocidas. La disidencia cubana es permanente motivo de preocupación. Da miedo, mucho miedo, que no someterse a la voluntad del poder político pueda tener estas consecuencias.

Mirando nuestra realidad desde una cierta perspectiva, intentando contribuir a la consecución de la libertad real, nos gustaría una reflexión sincera sobre los límites del poder y la función de los jueces.

Comentarios

"Hace poco nos escalofriaba una sentencia de la que resulta que la policía puede detener, sin delinquir, a unos ciudadanos, pertenecientes a un partido de la oposición, aunque no hayan cometido delito. "
A mi me da más escalofrío ver que un ministro asiste a una manifestación con su familia para apoyar el lema en cuestión, y en teoria abierta a todos los ciudadanos, y es "casi o si" agredido por ciertos elementos y nadie se hace responsable. que hubiera pasado sin los guardaespaldas?. Eso sí el mismo personaje que envió las cartas a los militantes del PP arengando a estos a salir a las calles en contra del gobierno (no de ETA), y para mí responsable de caldear los ánimos y provocar lo que pasó, después ante los juzgados decía tranquilamente que los ministros del Gobierno tenían que estar muertos o en la cárcel,...y tampoco pasa nada. O sea que en este caso los jueces se han equivocado.
A mi lo que me sorprende es que no se pueda ir más rápido y además castigar a personajes claramente inculpados y con pruebas, me viene a la memoria, por ejemplo, un personaje que viene toreando a la justicia hace años en Castellón...etc, etc.
Por qué los políticos tienen trato especial ante la justicia?, mientras no den ejemplo nadie va creer en ella.
Saludos

Anotado por: Carlos | 28/07/07

querido carlos: la diatriba se refiere a una cosa concreta. Ya se que hay otras iguales o peores, pero, aunque guarden relación, son distintas. Lo que a mi me escalofría es la sentencia. Buen verano. rrg

Anotado por: rafael ruiz gallardón | 29/07/07

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