29/10/07

APROVECHAR LA DEBILIDAD.doc

 

 

 

APROVECHAR LA DEBILIDAD.

 

 

Las causas que han propiciado el protagonismo de las tres gracias de la actualidad política.- la Vicepresidenta del Gobierno, la Presidenta de la Comunidad de Madrid y la Ministra de Fomento-, deben ser varias, pero, sin duda, la más notoria es la debilidad de los respectivos líderes del PSOE y del PP.

 

Cuentan que, en los últimos días de vida de Franco, el Consejo de Ministros se reunió en una habitación próxima a la que estaba el General agonizante. Por lo visto, se acordó enviar a Marruecos a D. José Solís Ruiz para la entrega del Sahara Occidental, tema muy sensible para Franco, y uno de los asistentes advirtió que, si éste se recuperaba, podría fusilar a los reunidos. Parece que se hizo un silencio, mientras se consultaban con la mirada unos a otros. D. José Solís viajó a Marruecos.

 

Cuando la situación del poder es débil, aparecen los valientes. Si el Presidente del Gobierno se encontrase con fuerza para destituir a la Vicepresidenta y a la Ministra de Fomento, éstas habrían cuidado sus palabras, amenazas y maneras, y, si el Presidente del PP no temiese la rebelión a bordo, tampoco la Presidenta de la Comunidad de Madrid se habría puesto tan flamenca con el mismísimo Rey. En situación de normalidad, la conducta de estas políticas hubiese sido muy otra, porque lo que han hecho, no tiene un pase.

 

Lo más notable es que ninguna ha dado el más leve indicio de arrepentirse. La Vicepresidenta, por el contrario, ha insistido con la recusación de dos magistrados del Tribunal Constitucional, conduciéndole a una crisis existencial, por mucho que la abroncada Dª, María Emilia Casas diga que puede arreglarse, de lo que no cabe duda si se respetan las leyes. La Ministra de Fomento debe entender que la dimisión no es una cobardía, sino una obligación de la responsabilidad exigible al último de los funcionarios por incompetencia manifiesta. La Presidenta  la Comunidad de Madrid, confirma la veracidad de lo publicado sobre su imprudencia, y únicamente se le ocurre descalificar al que lo ha contado, sin considerar que solo se pueden exigir responsabilidades a los demás, cuando se asumen las propias.

 

Si estas personas van a continuar en el machito, es igual que gane las elecciones el PSOE o el PP. Estamos aviados. No hay que ir a Barcelona para ver los socavones, sino destituir a la que se niega a dimitir. A lo mejor, basta con una destitución para que los demás rectifiquen sus incalificables actitudes.

 

 

 

 

Los comentarios son cerrados