02/02/08

ROUCO.doc

 

 

 

ROUCO, ZAPATERO, ¡ESTAMOS LISTOS!.

 

 

¿Quién piensa en mi?, es una pregunta que se hacen muchos ciudadanos atenazados por la discordia entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal. La conclusión es lógica, si Rouco y Zapatero no piensan en mi, es mejor que se callen.

 

No es preciso que nadie nos diga lo siguiente:

1º.- El aborto y la eutanasia son crímenes, lo que no impide que en los casos particulares puedan existir atenuantes o eximentes.

2º.- Las convivencias de personas del mismo sexo son lícitas, pero no son lo mismo que el matrimonio, como no es lo mismo un hijo adoptado que un hijo natural.

3º.- La enseñanza no debe ser ideológica. La formación corresponde a la autoridad natural de los padres, y no a la delegada de funcionarios a sueldo.

4º.- No se puede exigir el apoyo a la actuación del Gobierno sobre el terrorismo porque, indebidamente la ha ocultado, incluso ha mentido, pero es inadmisible imponer la prohibición moral del voto a quien, a pesar de la opacidad y la mentira, cree en Zapatero. Aquí no caben interpretaciones, ni rectificaciones de haber expelido algo que todo el mundo de buena fe ha entendido como condena electoral del PSOE.

5º.- El PP no está legitimado para insistir en la incorrección de la Conferencia Episcopal. Este partido, como todos, se debe a los ciudadanos, no a los Obispos.

 

Rouco y Zapatero están obligados a reflexionar.

 

 

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