03/02/08
CURIOSIDADES MÉDICAS.doc
CURIOSIDADES MÉDICAS.
Ahora que la atención médica en los centros públicos está siendo cuestionada, es curioso constatar que el asunto no es demasiado nuevo.
En el siglo XVII se encontró un papiro egipcio con prescripciones médicas del 3.000 antes de Cristo. Indagando sobre el papiro se descubrió que los egipcios fueron precursores de la medicina social.
Cuenta Diodoro de Sicilia, historiador del siglo primero antes de Cristo (Biblioteca histórica, libro I, capítulo 78), que la sociedad egipcia, preocupada por la salud de los súbditos del Faraón, prescribía con carácter general el cuidado del cuerpo para prevenir las enfermedades.
La higiene diaria partía de la convicción de que la mayor parte de los alimentos ingeridos era perjudicial, por su putrefacción en el intestino, y, así, se imponía el ayuno, se aplicaban lavativas, y se tomaban eméticos, probablemente tartrato de potasio y antimonio, para provocar el vómito y aligerar el cuerpo, todo ello con frecuencia diaria, o, a lo sumo, cada cuatro días.
Estaba prohibido obligar a la juventud a la práctica del deporte- la palestra – porque, a diferencia de lo que opinan Dª. Esperanza Aguirre, y otros muchos, el vigor que proporciona es momentáneo y peligroso, sobre todo si se practica con carácter profesional. Claro que, en Egipto, nunca se pensó en el negocio de dar patadas al balón.
La música tampoco estaba incluida en la educación de la ciudadanía, pues debilitaba las almas de los oyentes, que, como ocurría en las fiestas Dionisíacas griegas y en las orgías romanas, podían terminar borrachos, drogados y peleándose, como pasa hoy en el botellón, los bares de copas y los conciertos de rock.
Los médicos se sustentaban del común, y los tratamientos se sujetaban a un ley escrita por muchos afamados sabios antiguos, que se tenía por sagrada e inviolable. Si un enfermo moría, el médico que hubiese actuado según el protocolo legal quedaba libre de toda acusación, pero, en otro caso, debía ser juzgado, y hasta condenado a muerte, porque su imprudencia resultaba inexcusable, pero, el que acusaba y no probaba, sufría, también, grandes castigos.
Total, curiosidades médicas de la antigüedad y la actualidad.
11:47 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
Los comentarios son cerrados