06/02/08

ABUSOS.doc

 

 

 

ABUSOS.

 

 

La comparecencia de un político en una tertulia para justificar lo injustificable es una audacia imprudente, y, si la televisión depende del político, es un abuso manifiesto y sonrojante.

 

Defender unas decisiones contra médicos concretos, insistiendo en que son culpables de terribles delitos, cuando la Audiencia ha archivado el sumario correspondiente, a pesar de lo dicho por el Juez Instructor, y apoyándose precisamente en esto, es grave.

 

Dimitir de la obligación manifiesta de mantener la seguridad pública, residenciando toda la responsabilidad en la insuficiencia de fuerzas policiales, dependientes del Ministro del Interior, es bochornoso. La Comunidad tiene que suplir cualquier deficiencia, porque los ciudadanos tienen derecho a estar seguros y protegidos, y, los gobiernos central y autonómico no pueden eludir sus más elementales deberes.

 

Ante la confabulación de los profesionales asistentes a la comparecencia del político, hay que protestar, porque no solo de dietas vive el periodista, sino de no admitir más que la verdad de la información, la honradez de la opinión y de rechazar las excusas improcedentes.

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