24/02/08

LOS PERIODISTAS.doc

 

 

 

LOS PERIODISTAS.

 

 

Los periodistas, como los galos en tiempos de Cesar, se dividen en dos: los que están con el poder constituido- Roma-, y los que están con el poder que aspira a constituirse- Vercingétorix-; aquellos destilan mieles, éstos beben hieles y, como es lógico, los de las mieles quieren seguir y los de hieles quieren cambiar, pero ambos sacrifican la objetividad en el altar de sus respectivos intereses particulares, y al amparo de la diosa Libertad de Expresión.

 

Solbes y Pizarro, aperitivo del Zapatero y Rajoy, han evidenciado la inutilidad de los debates en televisión. Digan lo que digan, mientan lo que mientan, los informadores, comunicadores, periodistas, tertulianos y asistentes retribuidos a los guateques, seguirán aportando su cuota al desconcierto nacional.

 

¿Y los ciudadanos?, pues, como las ovejas, acudirán a sus respectivos pesebres para que les vuelvan a engañar, y beguin the beguin. Zapatero defenderá la primacía de las “libertades”, que para eso es socialista, y Rajoy la necesidad del Estado, que para eso se proclama liberal, y todos tan contentos con la cuestión de “ser y no ser” al mismo tiempo, versión actualizada de Hamlet.

 

¿Será posible que sigamos votando?. Abstenerse.

 

 

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