14/03/08

POBRE FRANCIA.doc

 

 

 

¡POBRE FRANCIA!.

 

 

Una mina de oro mal administrada es una ruina. Una gravera en manos competentes es un buenísimo negocio. No importa ser rico, sino la administración de lo que, en nuestro centenario Código Civil, se llama un buen padre de familia.

 

Francia tiene un hiperactivo al frente de sus asuntos durante siete años muy desconcertantes. ABC, diario madrileño nacional, publica, en su última página del 11 de marzo, dos fotografías de dos damas singulares: a la izquierda, la de la reciente esposa del Presidente, y, a la derecha, da de la Ministra de Justicia. Hay que ver las fotografías para intuir lo que espera a los franceses.

 

Algunos ministros españoles han provocado extrañeza, pero lo de una señora italiana, como la bella y cuarentona Carla Bruni, unido a lo de la argelina Ministra de Justicia, vestida para la pasarela, supera lo imaginable.

 

¿Dónde van los franceses?. La respuesta interesa a los españoles porque siempre hemos sentido atracción fuertísima hacia ellos y, sobre todo, hacia ellas. Si la Justicia en Francia se viste de top model, ¿qué hará nuestro ministro de Justicia rojo-rokero para no quedarse atrás?. Si Carla Bruni se viste para susurrar cancioncillas de moda, ¿qué hará nuestra Presidenta Sonsoles para estar a su altura?.

 

Tenemos en España una ventaja: lo nuestro puede durar menos que lo de Francia.

 

 

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