21/03/08

PREMIANDO ESTAFAS.doc

PREMIANDO ESTAFAS.

 

 

¡Vana esperanza!. Como los economistas se habían ido a descansar, algunos creían que era posible reflexionar seriamente sobre la crisis económica. Pero, han dejado algún comentarista de guardia, y, en un diario nacional, publica un sorprende argumento: la Reserva Federal y el Banco Central Europeo inyectan masivamente dinero, para que la crisis no se contagie.

 

Lo que está ocurriendo es que unos estafadores, a través de un sistema inadecuado, y por medio de instituciones financieras corrompidas han introducido en el mercado títulos incobrables. Al principio lo hacían con moderación, pero luego, como se colocaba todo, sin la más elemental prudencia. La olla no aguantó la presión y ha estallado.

 

En lugar de castigar a los responsables, los mandamases les dan dinero para que se salven de la Justicia, dinero que pagaremos todos, especialmente los más pobres, con la inflación incontenible. Parece lógico pensar que losmandamases son cómplices de los estafadores y también deben ser castigados.

 

¿Es tranquilizador que los estafadores reciban más dinero?. Pues así está el mundo, y, así, las cosas empeorarán sin remedio.

 

La solución es hacer justicia y dar a cada uno lo suyo, suum quique tribuere, que decía Ulpiano, en el siglo segundo.

 

Lo dicho, es mejor que los economistas no vuelvan de sus vacaciones.

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