02/04/08

EL ÉXITO Y EL FRACASO.doc

EL ÉXITO Y EL FRACASO.

 

 

Enredados con las cosas que están fuera de nosotros- dinero, política, trabajo, relaciones...- , nos olvidamos de nosotros mismos, que es lo importante.

 

El triunfador, el que alcanza la riqueza, el poder, la empresa o el público reconocimiento, es muy a menudo un ser desgraciado y vacío, que busca evadirse de la insatisfacción, y ambiciona más de todo lo que ya tiene, sin darse cuenta que es una equivocación. Desde luego es poco probable que los que son infelices derramen felicidad a su alrededor.

 

A lo largo de la vida, los que alcanzan la conformidad consigo mismos resisten mejor las vicisitudes de la próspera o adversa Fortuna, y son capaces de trasmitir confianza a los demás.

 

Estas son razones bastante sólidas para defender una sociedad moralizada, frente el desbordamiento hacia lo exterior que preside el relativismo materialista. Por lo menos, se entiende mejor a los que defienden la relación con el otro, que a los que mienten orgasmos políticos.

 

Los ciudadanos podemos prescindir de muchas cosas exteriores sin perder el contento, pero no cabe renunciar a nosotros mismos, por papanatismo y liviandad.

 

Hay más cosas que las que nos ofrecen los políticos, y mucho más importantes.

 

 

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