23/04/08

TOMADURA DE PELO.doc

TOMADURA DE PELO.

 

 

Cuando seis periodistas de experiencia no consiguen saber los designios de la lideresa, es que les toma el pelo. Lo peor fue que el circo se hizo en la Televisión Pública, en hora de la mayor audiencia, precedido de espectacular despliegue de publicidad, y bajo la experta dirección de una bella y sectaria presentadora.

 

La cosa fue de tal calibre que algunos de los periodistas de la mesa terminaron  preguntando a Dª. Esperanza cómo podrían titular su información al día siguiente. Dª. Esperanza, más compuesta que un búcaro de rosas, se rió todo lo que quiso y dejó a los sorprendidos entrevistadores y a los boquiabiertos y numerosos espectadores con un palmo de narices. La lideresa no tuvo la caridad de disimular su desprecio y regocijo.

 

Sin embargo, Dª. Esperanza, en un alarde de humor, dijo que ella era siempre muy clara, y, en otro de cinismo, confundió dolosamente la mínima lealtad exigible con la denostada adhesión inquebrantable.

 

R.P.I. por el PP. Las ambiciones de Aguirre, la cortedad de Rajoy, la prepontencia de Aznar, los resentimientos de Rato, la brusquedad de Cascos han cocinado un plato incomible, cuyo destino es el cubo de la basura. Rouco está servido y, bajo secreto de confesión, encomendará a La Obra enjaretar un iniciativa más manejable.

 

Siempre que la Iglesia se mete en política termina como el rosario de la aurora.  

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