30/04/08

DIVORCIO EXPRÉS.doc

DIVORCIO EXPRÉS.

 

 

Si alguien cree que la vida es para usar y tirar está destinado a la soledad y a la infelicidad. La vida es nuestra obra personal, de la que nosotros somos los protagonistas, beneficiarios o maleficiarios. Lo que sea de ella cada día y al final, no es transferible.

 

Nuestra vida puede estar dominada por la huida o por el compromiso, por el amor, la indiferencia o el odio, por la aceptación del otro, o por exigir lo indebido y el egoísmo. Cada uno elige, acierta o se equivoca, pero indefectiblemente pagará su factura, la que nos corresponde solo a cada uno de nosotros.

 

La familia es el ámbito inmediato de la existencia, una realidad que no podemos eludir y la primera escuela del dar y recibir cosas fundamentales: amor y convivencia. No debemos, por nuestro interés personal, enfocar con superficialidad, y, por consiguiente, de manera equivocada, algo tan importante..

 

Relegar a la insignificancia de un puro contrato, sometido a ciertas formalidades, y rescindible a voluntad de cualquiera de las partes, aunque muchas veces haya otros directísimamente afectados, lo que es el punto de partida de la familia, es una formidable equivocación.

 

Si para ser felices acudimos al divorcio exprés, merecemos ser desgraciados.

Los comentarios son cerrados