20/05/08

PRINCIPIOS Y EXCUSAS.doc

PRINCIPIOS Y EXCUSAS.

 

 

Cuando los principios se utilizan como excusas para intervenir confusamente, quien así hace carece de aquellos.

 

El autor-responsable de una situación tiene que hablar claro y concreto, no puede ser largo y difuso, porque si pretende contribuir a la confusión es mejor que se calle (¿por qué no te callas?).

 

Ha llegado el caso en el que se identifica el valor con la ambición, y ésta produce  deslealtad. ¿Quién habrá convencido a la gente que no tiene ideas, que puede alegar  principios?.

 

Es muy bonito proclamarse liberal con el viento a favor, lo difícil es serlo y asumir la responsabilidad que la libertad comporta necesariamente, y, cuando te equivocas, no culpar a nadie de que te dan un carné de mala, para huir de los errores cometidos.

 

Resulta pintoresco que un autócrata, que nunca se ha fiado de nadie, predique la confianza como imprescindible, y que reclame la necesidad de llamar a los mejores cuando fulminaba a quienes le llevaban la contraria.

 

Poco se puede esperar de los que por soberbia, vanidad o cerrilismo pretenden que se les conceda una autoridad muy por encima de la que merecen.

 

De los resentidos ni una colaboración, ni un consejo.

 

 

 

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