31/05/08

LOS PRINCIPIOS COMO EXCUSA.doc

LOS PRINCIPIOS COMO EXCUSA II.

 

 

Los principios son la excusa preferida de los traidores, de los que faltan a la lealtad y fidelidad debidas. Quien se agavilla con enemigos exteriores para perjudicar, debilitar y destituir al líder legítimo, al que ellos mismos aceptaron y a cuyo apoyo deben sus privilegiadas posiciones dentro de la organización, son traidores al líder, a la organización y a los principios en los que se amparan.

 

La recompensa de la traición es el deshonor. Cuando la causa es la ambición, la pérdida del honor es definitiva. Cuando la traición es reiterada y permanente, la pérdida del honor es total. Cuando el método es la conjura, los traidores se aniquilarán unos a otros en un futuro inmediato. Cuando el que está obligado a impedir la traición, conoce la conjura y no la denuncia, además de ser partícipe en ella, es un cobarde, como lo es quien induce a otro a la traición, calla o lo niega, y se esconde.

 

La conciencia está para algo, y, aunque es dudoso que los políticos la tengan, los ciudadanos terminan por darse cuenta del pelaje de los que no se resignan, no se fían o ponen condiciones a la lealtad debida.

 

Porque... no todos son tontos, ni caperucitas rojas. El hábito no hace al monje, ni estar inaugurando obras todos los días, para su difusión mediática, hace al gobernante respetable, ni participar en tertulias de radio o televisión convierte a los políticos en dechados de inteligencia.

 

 

 

 

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