30/10/08

LA BOLSA NO ES TODO.doc

 

 

 

LA BOLSA, EL 15 N. Y NOSOTROS.

 

 

Lo importante es la empresa- la producción – y el consumo. Cuando la Bolsa deja de servir a lo fundamental, y se convierte en un “revuelto” de sano y podrido, hay que plantearse su cierre inmediato y la creación de otro mercado de valores reales. Esta es una necesidad para “refundar” la decencia, no el capitalismo, porque hay que amputar el miembro irrecuperable, cambiar los actores, y salvar la economía real. Cuanto más tiempo pase, más difícil será.

 

Orden y decisión son claves, no esperar “consensos” internacionales, reuniones secretas y con nocturnidad con los autores, actuaciones conjuntas de gobiernos corrompidos, de naciones divididas y con liderazgos imposibles. Modestamente, España, llamando a cada cosa por su verdadero nombre, necesita una política de justicia, aceptando que en los “años de escarcha y de sequía solo queda tu pan dulce y moreno” (Pemán). La crisis económica puede dejar más “cadáveres” que una guerra civil y nadie nos va regalar nada.

 

La “solidaridad” es un eufemismo engañoso. Para la eficacia se precisa  unidad. El Gobierno Central tiene que recabar todas las competencias de los que abusaron de ellas.

 

En segundo lugar, son necesarias normas claras, de aplicación precisa, rigurosa, y un órgano de gestión trasparente, responsable y especializado.

 

El  Estado tiene que garantizar la imparcialidad, eliminar la corrupción, que sea real la responsabilidad personal por las pérdidas, y el simultáneo reconocimiento del derecho a los beneficios.

 

Estas son líneas generales de una “patriótica” e imprescindible política, frente a la tentación de convertir España en una nación de parados desgraciados, en beneficio de los de siempre.

 

 

 

 

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