29/01/09

EXTORSIONADORES



Las cosas sucias que saltan del “fango político” siempre van acompañadas de la actividad de los extorsionadores a cara descubierta. Los extorsionadores saben que su momento ha llegado, porque el mejor cliente es el que tiene miedo.

Entre los extorsionadores hay nuevos en la profesión y otros con experiencia, sin medios de comunicación y con el control de programas de televisión, radio y prensa escrita, sin protecciones especiales y con la ayuda y colaboración de personas y organizaciones poderosas, sin equipos y con participaciones, normalmente retribuidas, de escritores, pensadores, periodistas y hasta hombres y mujeres de iglesia.

Cuando irrumpen los extorsionadores experimentados, con medios de comunicación, protegidos y con la colaboración del poder y con participación de profesionales retribuidos, la extorsión es más costosa y tiene las más graves consecuencias para el infeliz que cae en la ingenuidad de utilizarla, porque si se descubre, los extorsionadores saldrán huyendo, y, si triunfan, someterán a esclavitud a quien se puso en sus manos. Los extorsionadores no terminarán hasta haberle extraído el tuétano.

Por eso es más acertado asumir la responsabilidad de lo mal hecho, incluso renunciar a la esperanza de alcanzar el poder, que agavillarse con los extorsionadores.

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