03/07/09

UNA VERDADERA ENFERMEDAD.doc

 

 

 

 

UNA VERDADERA ENFERMEDAD.

 

 

 

¿El nacionalismo es una enfermedad verdadera o imaginaria?, en todo caso, en algunos sitios, alcanza la extensión de las pandemias y, si no hay las reservas inmunológicas del sentido de la realidad, y se padecen antecedentes de resentimiento infantil, puede provocar el fallecimiento.

 

Cuando la gente quiere inglés a toda costa, ridícula pretensión de cabezas desamuebladas, los nacionalistas levantan bandera de los idiomas vernáculos para hacer patente la imperiosa necesidad de independizarse, y no hay manera de hacerles razonar.

 

Desde un punto de vista seudocientífico, las llamadas ciencias sociales no son verdaderas ciencias, las lenguas maternas, como primeras formas del pensamiento, es mejor que posean la mayor riqueza y extensión.

 

Desde un punto de vista práctico, el empobrecimiento coactivo atenta a la racionalidad legislativa y a los derechos ciudadanos.

 

Desde el punto de vista político, el enfrentamiento no añade ningún argumento a las pretensiones de mayor libertad, sino que estrecha las posibilidades de forma muy negativa.

 

La superioridad se impone por la fuerza misma de las razones, no por la voluntad caprichosa de los dirigentes incultos y sectarios.

 

En cualquier caso, verdadera o imaginaria, el nacionalismo es una enfermedad que, para curarse, exige la voluntad y la acción de quien la padece. Si el paciente no hace lo que debe, no hay médico capaz de sanarle.