25/11/09

LOS HOMBRES RECTOS.

 

 

Dice el Cardenal Rouco que no saldremos de la crisis si no tenemos hombres rectos. A lo mejor al Cardenal no le convienen los hombres rectos, dada su reiterada inclinación hacia las cosas torcidas, que, por muy gallego y cardenal que sea,  producen escándalo y desconfianza.

 

La Iglesia no está para ser servida, sino para servir y mientras esto no quede claro, todo estará oscuro. El lema de la democracia cristiana, invento vaticanista introducido en España por dos hombres santos- el jesuita D, Angel Ayala, y el periodista-cardenal D. Angel Herrera- es que el servicio a la Iglesia debe hacerse donde y como ella quiera, pero las nuevas ideas de sana laicidad son incompatibles con esta antigualla que pasa por encima de la independencia, no contraposición, del Estado y la Iglesia.

 

En cualquier caso, no hay que predicar la “rectitud” y actuar con “doblez”, porque la noble verdad no precisa, ni debe, servirse de las riquezas materiales, el engaño y la mentira, porque si la verdad no te conviene, tú eres el que debes cambiar.

 

La Iglesia Española tiene un baúl enorme cargado de trapos sucios, que hay que lavar con humildad y pidiendo los perdones correspondientes, pero perdonar no es abjurar de todo, negar inútilmente el pasado, y someterse a quienes se sirven del odio y la irracionalidad para hacerse con las treinta monedas farisaicas, ofrecidas por quien se sabe que es enemigo de la libertad y la honradez.

 

El pobre Príncipe Rouco haría bien en pensar lo que hace y dice y recibir al Papa en 2011, con la exhibición de lo que verdaderamente es la juventud en España.

24/11/09

LEYES ECONÓMICAS Y MANDANGAS

 

 

La anunciada Ley de Economía Sostenible es una mandanga, una tomadura de pelo, pero lo que resulta muy triste es la reacción de los empresarios y trabajadores, vendidos al más barato populismo, desde que Juan Domingo Perón, Evita y el Justicialismo hicieron de Argentina, el país más rico del mundo, la miserable realidad  social, política y económica actual. No fueron únicamente los peronistas los responsables de la tragedia, también corresponde a los jueces, intelectuales, trabajadores y financieros una parte, quizá la mayor, de ella.

 

La economía es tanto más insostenible cuanto más intervenida esté por el poder político, porque sus leyes naturales, que no están escritas, son incompatibles con la imposición nacida de otros intereses distintos, y, casi siempre, contrarios a los de la producción, el trabajo, el mercado y el consumo, cuyas cambiantes circunstancias piden libertad de adaptación, no sometimiento a otras voluntades. Es el gobierno el que tiene que adaptarse a las fuerzas económicas, no al revés, y corresponde al gobierno permitir a los jueces meter en la cárcel al que roba y estafa.

 

Lo único que le falta a España para su ruina total es que Zapatero, y sus economistas sostenidos (¿), saquen de la manga una Ley de Economía Sostenible como la anunciada, primero porque no quieren más que poder y riqueza personal, segundo porque son la ignorancia misma, y tercero la estructura española está exangüe y es incapaz de hacer frente a más dificultades.

 

La Ley de Zapatero es el crepitus ventris de un político con diarrea. Por favor, quietos, que no gobiernen más.

22/11/09

PALINGENESIA ESPAÑOLA.

 

Como Rubalcaba nos puede espiar a todos con su juguetito electrónico, Tribunal Supremo mediante, será necesario hablar lenguas muertas para preservar nuestros pensamientos de tan indeseable práctica, o, por lo menos, utilizar términos de uso escaso y obligarle a acudir al Diccionario.

 

PALINGENESIA, proviene de la unión de dos palabras griegas, que, escritas en caracteres del alfabeto latino, se pronunciaban “palín” y “génesis”, cuya traducción al castellano moderno es “nuevo nacimiento”, es decir, unidas, significan hoy “regeneración”. Hablamos, pues, de “regeneración española”, término muy utilizado a principios del Siglo XX, y que condujo a una guerra civil, que todavía colea.

 

La palingenesia española parte de que España ha degenerado. Los que no admiten la palingenesia son los mismos que hace un siglo, por defender un estado ineficiente y sus privilegios se la jugaron contra las hordas ideologizadas por un absurdo colectivismo comunista y asesino. La única diferencia es que hoy los privilegiados son la casta política y financiera, muchas veces identificados con los antiguos marqueses y terratenientes, que, como siempre, además, quieren comprar la salvación de sus almas con las Conferencias de San Vicente de Paul, o con el Cardenal Rouco Varela, y su asociación de ricos para preparar “el encuentro del Papa con la Juventud Mundial en el 2011”.

 

Tristemente, lo sufrimos cada día más, España está degenerada y bien degenerada. Los que se han apoderado de las leyes, es decir, de la Justicia, se han organizado en los parlamentos, autonomías, ayuntamientos, sindicatos, ceoes, bancos y empresas privatizadas, pasando por la judicatura y otras instituciones y fundaciones, pero a costa de la Sociedad y de los Ciudadanos, que, por consiguiente, tienen ante sí el trabajo,

 digno de Hércules: echar a patadas tales sinvergüenzas, y construir un nuevo estado de libertad, justicia y progreso.